martes, 28 de marzo de 2017

Del pensamiento marxista en el tratamiento del crimen y castigo.

¿Qué es robar un banco comparado con fundarlo?
Bertold Bretch.

          

CONCEPCIÓN APOLOGÉTICA DE LA PRODUCTIVIDAD DE LOS OFICIOS


  ¿Exaltación de la Ironía o paradigma de la realidad social esencialmente asociada al delito y a la conflictividad debido a la desigualdad social?

Es a mi entender lo que Karl Marx (1818-1883) arroja en este fragmento de Teoría sobre la Plusvalía titulado “Concepción apologética de la productividad de los oficios” revelando un abordaje bastante crítico frente al delito y al equilibrio social capitalista que produce éste, siendo la burguesía el mal endémico evolutivo quien a través del Derecho se beneficia como finalidad lógica de permanencia y subsistencia.

Me haría falta un mes al menos para un estudio de este caso en profundidad para analizar las tesis marxistas alrededor del capital y los pronunciamientos comunistas que giran en torno a la sociedad que defiende como modelo, donde según él, el delito dejaría de existir, y Lenin además añadía como causas principales de las transgresiones de las normas, la explotación de las masas y la miseria lo cual explicaría la proporción directa que tiene el delito con el sistema capitalista; utopía revolucionaria sin lugar a dudas solamente asimilada por clases sociales medias-bajas cuyo pensamiento intelectual único es la producción industrial y la igualdad de clases. Investigando diferentes bibliografías y artículos en la red, no me ha resultado fácil encontrar escritos tanto de Marx como de Friedrich Engels (1820-1896) que recojan y analicen una teoría del Derecho; Derecho Penal y las instituciones que de algún modo lo sustentan.

Para estos libre pensadores revolucionarios la naturaleza del capitalismo esta en las sociedades industrializadas y constituyen un orden social y económico donde la conducta delictiva es consecuencia de las desigualdades y decadencia provocada por el capitalismo. Esto es en mi modesta opinión una forma muy superficial de justificar al criminal y al delito ya que por un lado no se detienen a considerar los factores psicológicos, conductuales o ambientales de quien lo comete, simplemente se justifica el delito como factor de injusticia social, el infractor o delincuente para Marx no es analizado como individuo independiente sino siempre dentro de la esfera de la clase social a la que pertenece la cual siempre está en lucha con la clase dominante y como consecuencia de esta lucha se justifica el delito. El delito es producto de la sociedad capitalista y es ésta el determinante criminógeno principal que propicia la conducta criminal. (Pérez López, 2011).

Hay autores que interpretan este texto de forma literal y personalmente después de haberlo leído unas cuantas veces encuentro una lógica consecuencia del tratamiento delictivo que hace Marx. Ironiza sobre una realidad evidente que subyace en toda sociedad sana donde el hecho delictivo está siempre presente, Marx ironiza sobre el proceso lógico de la industrialización del delito, en el que el crimen es la materia prima y el producto terminado son las instituciones y poderes legislativos que se ocupan de combatirlo para conseguir el equilibrio social, exterminarlo es imposible al contrario de lo que Marx pretende hacernos creer que sí sería posible en una sociedad socialista-comunista en la que se eliminan las clases sociales; utopía como anteriormente comenté.

            En el pensamiento marxista del tratamiento del crimen y castigo, el delincuente no es un individuo libre y por ende el delito tampoco es resultado de la libre voluntad de delinquir del individuo. El hecho criminal lo interpreta Marx dentro de una sociedad capitalista como la manifestación de un acto aislado de una persona que se revela contra la “opresión” de una sociedad democrática capitalista; y por la forma en que  está ordenada la sociedad, esa lucha contra las instituciones le convierte en un esclavo del sistema judicial debido a la imposición de la pena por transgredir el orden social. De esta forma de pensamiento sólo se entiende el derecho penal y al castigo como instituciones al servicio del aparato del Estado que cumplen una función pública de forma represiva e ideológica. (Taylor, Walton, & Young, 1973).


            Creo que de todo este pensamiento marxista subyace un idea única y es la explicación del manejo y control de la sociedad de un país en la que no existe división de clase, donde todo el mundo es clase obrera y el Estado es el “garante” de la igualdad y en esa igualdad social no tiene cabida el delito porque no habrá motivo para ello porque el Estado (quien ejercerá de clase dominante) se supone que proveerá a todos por igual. En este utópico modo social no tiene sitio la competencia, la innovación y progresión del individuo, tampoco el Derecho, ni las instituciones. En estas sociedades en la que el delito según Marx no tiene naturaleza de ser, sería interesante entonces, conocer el pensamiento de Marx acerca de los delitos sexuales por ejemplo, qué posibles connotaciones de lucha obrera anticapitalistas encontraría en ellos que pudieran justificarlos, ya que la criminología marxista orienta la explicación del delito y la conducta antisocial  sobre bases de tipo macrosocial.


Referencias

Pérez López, J. A. (2011). La explicación sociológica de la criminalidad. Derecho y Cambio Social.
Prado, C. (2004). Dos concepciones del castigo en torno a Marx. En I. Rivera Beiras, Mitología y discurso sobre el castigo: Historia del presente y posibles escenarios. (págs. 113-130). Barcelona: Anthropos.
Taylor, I., Walton, P., & Young, J. (1973). El delito y el control social en Marx, Engels y Bonger. En La nueva criminología (págs. 226-251). Buenos Aires: Amorrortu editores.


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