Como criminólogo en proceso que soy, me doy cada vez más cuenta del retraso que existe en España por la ciencia criminológica, tal vez por el típico estereotipo torpe de no tocar lo que funciona, porque innovar en técnica y conocimiento supone siempre un riesgo y de riesgos en España no queremos saber, criticamos otras sociedades que apuestan por la innovación privada y competitiva en materia de seguridad y lucha contra el crimen para posteriormente mirar con recelo su progreso y avance en la lucha contra la delincuencia.
Es necesario dar a conocer que la criminología en el ámbito privado constituye una herramienta que el Estado no sabe usar, quizás porque no esté preparado para tratar el fenómeno criminal con determinación. Si bien la Seguridad Nacional es patrimonio del Estado y así debe ser, no lo debería ser la ciencia y las técnicas necesarias para la investigación y esclarecimiento del hecho criminal.
El desconocimiento existente por parte de las instituciones sobre las funciones de la Criminología hace necesario dar a conocer de manera continuada que esta ciencia estudia, investiga, abarca todos los factores relacionados con el fenómeno criminal apoyándose en otras ciencias para poder dar explicación incluso de forma predelictiva; esto es, el análisis de factores multicausales relacionados con el agresor, la víctima y los medios de control social, realizando propuestas basadas en evidencias según el método científico hipotético deductivo.
El Grado universitario de Criminología es hoy por hoy uno de los más demandados en nuestro País, digamos que está de moda, bien aupado por series de TV y Cine y/o bien por el temor latente al terrorismo radical de corte integrista que se ha instalado de forma global en la sociedad que en mi opinión se percibe de alguna manera de forma tangible, lo que inspira el conocimiento de los factores multidisciplinares que abarca la criminología en la lucha contra el terrorismo.
De esta demanda surge un problema fundamental que las instituciones encargadas no son capaces de resolver para posteriormente aprovecharlo y es que no existen, apenas, salidas profesionales específicas, problema que no es exclusivo del colectivo sino también de la sociedad la cual no se puede acoger a los beneficios que aporta la Criminología para mejorar la convivencia social.
La creación de forma generalizada e institucionalizada de la Colegiatura de Criminología y de Departamentos específicos para la prevención e intervención activa en el tratamiento de la delincuencia, desorden social, etc., trabajando mano a mano con las diferentes áreas de la administración, potenciando el empleo y a la vez el ahorro público de sectores de la Administración destinados a tal fin es en mi opinión el gran avance pendiente que tiene nuestro País.
¿Porqué un Juez no otorga la misma validez, rigor, etc., a un informe pericial si viene confeccionado por un agente de la unidad de criminalística, o Policía Judicial, que a ese mismo informe pericial si viene de la mano de un criminólogo "civil" experto en el tema, con la debida acreditación, experiencia, carrera universitaria y profesional, etc.? Esto es a mi juicio el gran retraso mental y de conceptos de las instituciones y justicia española.
La adquisición de conocimiento en materia criminal, de justicia, derecho, psiquiatría forense, política criminal, sociología, Antropología cultural y forense, etc., unido a experiencia acreditada que un alumno debe obtener cuando termina los estudios universitarios le otorgan la capacidad de mostrar los conocimientos

que tienen para combatir por ejemplo la violencia de género, y a través de este conocimiento, mostrar las funciones que pueden desarrollar los criminólogos/as para devolver a la sociedad los conocimientos adquiridos de forma aplicada.
En España la existencia de encuestas de victimización es apenas irrelevante, más allá de la última encuesta europea que se realizó al respecto en la que España arrojó unas tasas bajas en comparación con otros países. Conocer el grado de cifra negra (delitos sufridos pero no denunciados) es algo prioritario en que la administración de justicia parece no tener inquietud por evidenciar y donde la criminología "civil" o privada podría arrojar luz, conociendo cuántas víctimas no denuncian, motivos por lo que no lo hacen, etc., ya que hay estudios que cifran esta cifra negra en un 50%; ciertamente leí hace unos días una interesante iniciativa de la Secretaría de Estado de Seguridad en la que equipos integrados por criminólogos y psicólogos están analizando los diferentes factores causales de mujeres asesinadas por causa de la violencia de género. Ojalá sea un primer paso de evolución entre la Administración y la Criminología "civil".
Como un primer avance en el crecimiento y apertura de miras del sistema de administración central se hace imprescindible aumentar la inversión y el apoyo en investigación criminológica.
Creación de equipos multidisciplinares coordinados por las Universidades, Colegios de Criminólogos y centros de investigación siendo estos públicos y privados cuyo contacto potencie la aplicación e intercambio en materia de conocimiento criminológico y criminalístico.
Aumento de los controles para evitar la victimización secundaria en aquellas que tienen contacto con el sistema judicial u otro tipo de sistemas sean estos asistenciales, sanitarios, etc.
Introducción y mejoras de la evaluación y gestión del riesgo en los diferentes sistemas policiales, asistenciales y de justicia.
Potenciar los programas de tratamiento de agresores. Evaluación de los programas e implementación desde los conocimientos de la Criminología en el tratamiento de delincuentes.
En definitiva una puesta en marcha de forma rigurosa de la aplicación de la Ley Orgánica de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género, para saber qué medidas funcionan y cuales son susceptibles de posibles errores de interpretación.
Tanto si te ha gustado como si no, deja un comentario, siempre es enriquecedor conocer diferentes puntos de vista.
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| Ismael Moriano Paule. Criminólogo en Proceso a través de la UI1. Director de Seguridad. Profesional de Seguridad Privada. |














